CONSTRUYENDO EUSKAL HERRIA.
      Compromiso para el Cambio

      1. INTRODUCCIÓN.

      En este comienzo del siglo XXI, Euskal Herria demanda su propio lugar en Europa y en el mundo.

      Somos un pueblo. Nos corresponde el derecho a vivir en paz y libertad. Sin embargo, no se nos reconoce como tal, y nuestros derechos civiles y políticos son constantemente conculcados, además de que se nos niega la palabra y la decisión. Nuestra lengua, nuestra cultura y nuestros derechos son objeto de constantes agresiones.

      Por ello, necesitamos superar este marco impuesto por dos Estados que amenazan nuestra identidad y pretenden nuestra desaparición como pueblo, lo que conlleva la imposibilidad de una convivencia pacífica. Queremos ser una nación libre y democrática, formada por ciudadanos y ciudadanas libres, y reconocida en Europa y en la Comunidad Internacional.

      La que ahora presentamos es una propuesta de transición que ha de llevarnos a un escenario democrático que afrontando los problemas y necesidades más perentorios en la Euskal Herria actual posibilite desde hoy construir la Euskal Herria del futuro. Una propuesta para abrir el camino de la transición que sitúe Euskal Herria en el escenario de la democracia y la paz.

      2. EN EL COMIENZO DE LA NUEVA ERA DE LA AUTODETERMINACIÓN Y LA PAZ.

      Euskal Herria es uno de los pueblos más viejos de Europa, que ha protegido y conservado su identidad a lo largo de la historia, hasta el presente. Pero ha sido un recorrido difícil y laborioso: el modelo de construcción seguido por los Estados europeos en los dos últimos siglos, y muy particularmente la forma en que se han constituido los Estados español y francés, han supuesto el intento reiterado de negación y desaparición de Euskal Herria.

      Han actuado insistentemente en el sentido de negar nuestra identidad nacional, atentar contra nuestras señas de identidad y procurar asimilarnos en el Estado correspondiente.

      Estos intentos reiterados por parte de ambos Estados no han conseguido, sin embargo, la desaparición de Euskal Herria bajo España o Francia y, en cambio, han situado la sociedad vasca en un escenario de conflicto permanente. Ambos Estados, en su empeño por justificar la negación de Euskal Herria, han pretendido legitimar modelos de organización regidos bajo los sistemas constitucionales español y francés, y por añadidura un modelo de construcción de la Unión Europea apadrinado por los propios Estados para arrinconar a naciones como Euskal Herria.

      En nombre de sistemas pretendidamente democráticos, han dividido y arrinconado reiteradamente a Euskal Herria, negando los derechos más básicos de nuestro pueblo, empezando por el derecho a su propia identidad. Ambos Estados han realizado actuaciones de todo tipo en pos de tal objetivo, bajo modos de un jacobinismo intransigente o de un franquismo brutal, y en otras mediante marcos de diseño descentralizador, pero siempre negando a Lapurdi, Zuberoa o Nafarroa Beherea cualquier institucionalización; o llamando "Amejoramiento" a la partición y dependencia para Nafarroa Garaia, o denominando "Euskadi-País Vasco" al tercio autonómico de Gipuzkoa, Araba y Bizkaia bajo dependencia del Estado español.

      Tal modelo de construcción de los Estados no puede, obviamente, estabilizarse, y la actual situación muestra a las claras qué tipo de puzzle estancado en el conflicto ha generado esa actuación, con consecuencias negativas para el conjunto de la población de Euskal Herria.

      La negación obstinada que ambos Estados mantienen sobre Euskal Herria atenta contra los cimientos mismos de la democracia, puesto que todo sistema democrático se asienta en el reconocimiento de las personas y los pueblos como sujetos de derecho y en el respeto de estos derechos.

      Por todo ello, es preciso abrir la nueva era de la Autodeterminación y la Paz en Euskal Herria.

      3. EUSKAL HERRIA, UNA NACIÓN EN EUROPA Y EN EL MUNDO.

      Euskal Herria quiere reivindicar y conseguir el lugar que le corresponde en Europa y en el mundo, en paz y en libertad.

      Para ello, es imprescindible un profundo cambio político en Euskal Herria: la transición de este marco de negación, partición e imposición totalmente antidemocráticos, a un sistema democrático.

      La experiencia más avalada muestra que todo sistema democrático ha de basarse en el reconocimiento y la aceptación de pueblos y naciones; la Organización de Naciones Unidas cuenta en la actualidad con 190 miembros, y la cifra asciende año tras año, porque cada vez son más numerosas las naciones, sean grandes o pequeñas, que adoptan un camino propio para poder organizarse como nación democrática.

      En medio de la reordenación europea impulsada por la Unión y con el debate sobre el lugar que corresponde a las naciones sin estado sobre la mesa, Euskal Herria debe tener voz propia en Europa y en la agenda internacional.

      4. ORGANIZAR NUESTRO PUEBLO COMO NACIÓN DEMOCRÁTICA.

      Ante esta situación, resulta indispensable en el contexto actual y de cara al futuro, establecer una arquitectura democrática básica: dando a nuestro pueblo una organización democrática.

      • Tenemos que adoptar la referencia de la territorialidad como básica en esta organización democrática, y construir, de esta manera, Euskal Herria como la casa común de sus hombres y mujeres, conviviendo en libertad, igualdad y paz.

      • Tenemos que conseguir el nivel de consenso más amplio entre todos los ciudadanos y ciudadanas, garantizando para ello la protección de todos los derechos.

      • Este comienzo del siglo XXI no es ya momento histórico para seguir bajo formulaciones de Estado que niegan realidades nacionales. Debemos servir a los intereses de toda la ciudadanía y a los derechos de los pueblos. Para ello, desde hoy, debemos dar a Euskal Herria la organización de una nación democrática, abierta, garantista y pacífica.

      • Los pilares básicos de esa construcción son la Declaración Universal de Derechos Humanos, el sistema democrático, el principio de subsidiariedad (un sistema democrático de abajo-arriba) y el Derecho de Autodeterminación. Sobre estos pilares se deberá asentar la Euskal Herria del futuro.

      5. AUTODETERMINACIÓN INTERNA Y EXTERNA. LOS FUNDAMENTOS DE LA DEMOCRACIA VASCA.

      • El reconocimiento de Euskal Herria se basa en la libre determinación de la ciudadanía vasca sobre su presente y futuro, eso es el Derecho de Autodeterminación. Dado que dicho derecho es negado por los Estados español y francés se tiene que lograr de ambos su reconocimiento y en caso de que no sea posible, de la mano de la Unión Europea o de alguna organización internacional.

      • El reconocimiento del Derecho de Autodeterminación es la llave para la transición que debe darse de la situación actual a un marco democrático: es el reconocimiento de dicho derecho y su ejercicio democrático el que abrirá un futuro democrático y en paz para todos y todas.

      • El Derecho de Autodeterminación tiene una dimensión interna: mediante la cual, todos los ciudadanos vascos y vascas seremos sujetos activos en la organización interior del país; nosotros y nosotras decidiremos el marco institucional y social más acorde a la pluralidad territorial y social.

      • El derecho de Autodeterminación tiene también una dimensión externa: a través de su ejercicio definiremos nuestro modo de relación libre con los pueblos y naciones de todo el mundo.

      Mediante el ejercicio de la autodeterminación interna y externa, será nuestra decisión democráticamente adoptada la que establezca el estatus de Euskal Herria en Europa y en el mundo, y no la imposición exterior, como sucede ahora. Será pues nuestra opción, el decidir lo que somos y lo que queramos ser en el futuro.

      El Derecho de Autodeterminación es la base y la garantía necesaria para defender y materializar todos los proyectos políticos en igualdad. Nos corresponde a nosotros y nosotras decidir qué somos y qué queremos ser en adelante, eligiendo nuestro futuro, de una manera democrática, y sin la imposición de ningún proyecto.

      La dramática experiencia vivida los últimos dos siglos y la dolorosa situación cotidiana actual nos enseñan que los vascos y vascas no podemos conseguir una convivencia libre y pacífica bajo el actual marco que niega y divide a nuestro pueblo. Pero de ello deducimos una consecuencia positiva: en el actual momento es ya posible plantearnos construir un sistema democrático integral para Euskal Herria. Un sistema democrático completo y abierto, que proteja los derechos civiles y políticos, económicos y sociales, personales, lingüísticos y culturales de todos cuantos vivimos en Euskal Herria. Sin discriminaciones, basado en el principio de la igualdad de derechos de todos los hombres y todas las mujeres de Euskal Herria.

      Se ha de acabar con la estrategia de negación e imposición bajo la que se está obligando a vivir a nuestro pueblo durante largas décadas. Tenemos que trabajar para cambiar este curso histórico y abrir una nueva era, aquella en la que podamos organizar nuestro futuro en libertad, en paz y en democracia.

      A partir de ahora se debe de abrir la oportunidad histórica para la ciudadanía vasca: reclamamos nuestra opción a organizar un sistema democrático completo. Necesitamos las condiciones adecuadas para cumplir ese objetivo en libertad y en paz. El respeto a la palabra y la decisión de todos, absolutamente de todos los vascos y de todas las vascas.

      6. EMPRENDER EL CAMINO DESDE LA SITUACIÓN ACTUAL.

      La situación que vivimos hoy en Euskal Herria no es fácil, y no lo es porque se nos niegan los fundamentos democráticos básicos. Debemos iniciar ya el camino desde esta situación actual hacia un nuevo escenario de libertad y paz, a un escenario que aporte una paz estable y duradera.

      Como consecuencia del trabajo y la lucha realizados durante años, hemos situado a Euskal Herria en el momento de abrir paso a una nueva situación. Hemos llegado al momento en que debemos avanzar desde esta situación antidemocrática a un escenario democrático.

      A todos los agentes sociales, sin excepción, nos corresponde actuar como sastres del nuevo traje democrático que necesita Euskal Herria. El diálogo y el acuerdo son los instrumentos imprescindibles para ese quehacer histórico.

      Agenda para un Acuerdo Democrático Nacional

      En ese sentido, Batasuna realiza una propuesta concreta dirigida a la sociedad vasca y a todos sus agentes sociales para iniciar el proceso que debe articular ese marco democrático. Presentamos la Agenda para desbloquear la situación y realizar el Cambio Político. Con la voluntad de tratarla y acordarla entre todas las sensibilidades y culturas políticas presentes hoy en Euskal Herria.

      Batasuna propone 10 consensos básicos, abiertos al diálogo y al acuerdo, para a través de los mismos llegar a un Acuerdo Democrático Nacional:

      1. El consenso que regule el ejercicio del Derecho de Autodeterminación.

      2. El consenso en torno a la articulación institucional de Euskal Herria.

      3. El consenso básico en torno al euskara, el castellano y el francés.

      4. El consenso básico sobre el sistema de enseñanza.

      5. El consenso sobre los instrumentos básicos para la planificación y coordinación de nuestra Economía y Ordenación Territorial y también un acuerdo sobre el desarrollo de los derechos sociales y económicos.

      6. El consenso en torno a la protección de nuestra cultura y de nuestra identidad.

      7. El consenso sobre la presencia que corresponde a Euskal Herria en Europa y en la comunidad internacional.

      8. El consenso básico sobre la desmilitarización de Euskal Herria.

      9. El consenso para la resolución de las consecuencias del conflicto: presos, afectados, víctimas.

      10. El consenso sobre los símbolos representativos de Euskal Herria.

      Esta es, por lo tanto, la primera propuesta que recoge éste documento. Batasuna hace un llamamiento para ofrecer a nuestro pueblo un escenario democrático basado en el respeto de los derechos de Euskal Herria y de sus hombres y mujeres, a través del diálogo y el consenso.

      Por ello, hacemos un llamamiento para alcanzar un acuerdo y un consenso entre todos y todas, manteniendo una postura abierta y haciendo hincapié en nuestra voluntad para el logro de tal fin.

      Es preciso establecer día y hora para la elaboración de esa Agenda que nos llevaría a un desbloqueo de la actual situación y al Cambio Político, garantizando la participación de todos y todas, sin exclusión alguna. Así, se recorrería de manera acordada y conjunta el camino que lleve a Euskal Herria de la actual situación antidemocrática y de conflicto a las puertas de un escenario de paz y democracia.

      Batasuna se compromete ante la sociedad vasca a implicarse desde ahora con total determinación en esa tarea, y a dar los pasos precisos en cada momento para que la Agenda común se concrete lo antes posible.

      Organizar, desde hoy, Euskal Herria como nación democrática

      Sectores amplios y plurales de la sociedad vasca están desarrollando día a día una ingente tarea por la construcción nacional de Euskal Herria y por un nuevo modelo social, justo y solidario; miles de ciudadanos y ciudadanas y un sinfín de agentes sociales están comprometidos con esa lucha, implicados en diferentes iniciativas populares, inmersos en el desafío de hacer posible otra Euskal Herria.

      Batasuna intensificará sus esfuerzos y se compromete en la activación de fuerzas sociales, la movilización y lucha populares y el trabajo en las instituciones en aras a compromisos y acuerdos en pro del desbloqueo, la transición y la construcción de nuestro pueblo; todo ello, para que Euskal Herria viva cuanto antes en paz y democracia y tenga garantizado su futuro como pueblo.

      Si bien la instauración de este sistema democrático y pacífico interesa a la inmensa mayoría de quienes hoy vivimos en Euskal Herria, la activación de las fuerzas sociales necesarias para realizar el cambio debe corresponder a los sectores populares, de izquierda y abertzales. Debemos situar en tales sectores el motor del cambio, la alianza básica para el mismo. En este momento histórico, estos sectores deben dotarse de la capacidad de presentar ante toda la sociedad vasca una propuesta de transición adecuada y efectiva y ponerla en marcha. A fin de dotar a toda la nación vasca de una organización democrática.

      Por ello, debemos articular una alianza amplia de sectores populares de izquierda y abertzales que sea motor del cambio e interlocutor adecuado ante la sociedad vasca en su conjunto.

      Una alianza conformada por aquellos sectores que trabajan a favor de la autodeterminación, de las instituciones nacionales, del euskara, de un sistema de enseñanza propio, del espacio económico y laboral vasco, de las federaciones y selecciones nacionales... es decir, a favor de Euskal Herria.

      El motor de ese proceso debe ser por lo tanto político, social y popular, en el sentido amplio que se ha descrito, pero también económico y laboral, e incluso cultural. Ha de ser capaz de encaminar un proceso que tenga por fin garantizar los derechos individuales como los colectivos que se recogen en las declaraciones de derechos universales, que dote y proteja a cada ciudadano y ciudadana y a Euskal Herria de su identidad y derechos nacionales.

      Batasuna se sitúa en ese proceso común que queremos compartir e intercambiar, desde hoy sin esperar a nadie, en el camino hacia un nuevo escenario democrático y por una Euskal Herria transformada, de una manera dinámica, mostrándonos abiertos y dispuestos a acuerdos renovados y ampliados.

      Queremos hacer este camino con todos y todas; queremos construir un marco democrático para todos y todas, por encima de cualquier tipo de veto defendiendo y ejerciendo, desde hoy, los derechos que le son conculcados a nuestro pueblo, llevando a cabo una estrategia nacional.

      7. LOS COMPROMISOS QUE ADOPTA BATASUNA.

      Batasuna, además de mostrar su voluntad más firme para llevar a Euskal Herria de una situación antidemocrática y de conflicto a una democrática y pacífica mediante el acuerdo y con el trabajo de todos y todas, también quiere dar a conocer a la opinión pública los compromisos que va a adoptar para lograr tal cometido. Se trata de la segunda propuesta que recoge este documento.

      Batasuna quiere mostrar su plena disposición a cerrar acuerdos y compromisos concretos en las líneas que adelantamos:

      1. Mostramos nuestra voluntad para el diálogo y el acuerdo, de cara a abrir dinámicas comunes tendentes a desbloquear la situación política y para construir un marco basado en la democracia y en la paz.

      2. Con el objetivo de dar a nuestro pueblo una organización nacional democrática, hacemos una propuesta de actuación abierta y común encaminada a la consecución de un marco democrático para el conjunto de la ciudadania vasca. Tomando como punto de partida la pluralidad de los ciudadanos y ciudadanas del conjunto de Euskal Herria y dado que queremos construir nuestro país sin exclusiones, un pueblo que sea para todos y todas, manifestamos nuestro compromiso para la elaboración lo antes posible del Acuerdo Democrático Nacional.

      3. Batasuna muestra desde hoy su implicación en las dinámicas a favor de la identidad y la construcción nacional, tendentes a que Euskal Herria y toda su ciudadanía tengan la palabra y la decisión. En ese camino establecemos las bases para la institucionalización de Euskal Herria. En la medida en que constituimos un pueblo, proponemos iniciar la construcción del sujeto político y social, impulsando o creando agentes, instituciones u órganos nacionales y recomponiendo nuestro pueblo.

      4. Batasuna renueva su compromiso con los agentes y representantes de naciones sin estado que en Euskal Herria y en todo el mundo luchan por el derecho de Autodeterminación.

      5. En el camino de la institucionalización de Euskal Herria, mostramos nuestro acuerdo con el camino emprendido por Udalbiltza, y manifestamos nuestra disposición a impulsarlo, así como nuestra voluntad política de impulsar el proceso abierto en favor de una estructura institucional propia para Lapurdi, Zuberoa y Nafarroa Beherea.

      6. Batasuna quiere manifestar su compromiso de lucha contra la conculcación de derechos que se manifiesta de continuo con las actuaciones y medidas aplicadas por los estados español y francés que se traducen en detenciones, torturas, malos tratos, dispersión de presos, procesos de ilegalización y otras expresiones de la estrategia represiva. Batasuna aboga por una actuación que conduzca a una rápida desaparición de todo tipo de manifestación represiva.

      7. Batasuna se identifica con las dinámicas a favor de un espacio económico propio y de transformación social que garanticen el futuro de Euskal Herria, y subraya el trabajo de los agentes sociales y sindicales que trabajan en ese empeño. Para quienes queremos basar la Euskal Herria del futuro en la igualdad entre hombres y mujeres, en la aportación de los y las inmigrantes, y en la justicia social, resulta imprescindible, para poder adoptar decisiones propias, ser dueños de nuestros recursos económicos y naturales. En este proceso Batasuna va a impulsar el protagonismo y la participación de la mujer en todos los ámbitos, fundamentalmente en el plano público, luchando por superar los obstáculos existentes.

      8. La igualdad de los derechos lingüísticos de todos los ciudadanos y ciudadanas de Europa, únicamente puede ser viable mediante el respeto de la territorialidad de cada comunidad lingüística. Así, teniendo en cuenta el principio de igualdad de las personas, los pueblos y las lenguas, es imprescindible que el euskara consiga la misma condición de igualdad que las lenguas oficiales de los estados español y francés. Es decir, hacer oficial el euskara en el conjunto del territorio para así respetar la prioridad del euskara. De esta manera, Euskal Herria sería reconocida como comunidad lingüística tanto en Europa como a nivel mundial y, gozando del respeto que toda lengua debe tener podría garantizar su futuro. Queremos expresar nuestro compromiso para trabajar en esta dinámica a favor de nuestra lengua.

      9. Del mismo modo, Batasuna manifiesta su compromiso de participación activa en el proceso de elaboración de un sistema educativo propio para Euskal Herria, con la que deberá formarse la juventud de nuestro país y a su vez será una garantia firme para el desarrollo de nuestra lengua, nuestra cultura y nuestra historia en el siglo recien inaugurado.

      10. Batasuna expresa su compromiso para una dinámica común que evite que nuestra cultura se convierta en pieza de museo y por el contrario, posibilite que sea un referente activo en la realidad cotidiana, preservando sus diversos componentes.

      11. Mostramos nuestro compromiso para crear las nuevas estructuras que representarán al conjunto de deportistas y agentes deportivos de los siete territorios, es decir, Federaciones Nacionales de Deporte, Selecciones Nacionales, así como a la potenciación de competiciones vascas.

      12. Batasuna expresa su compromiso de actuar conjuntamente con los agentes y sectores sociales que trabajan para que Euskal Herria y su territorio, nuestra tierra madre, tengan una ordenación equilibrada e integral.

      ÚLTIMA CONSIDERACIÓN

      Esta propuesta presentada por Batasuna se realiza para otorgar la palabra y la decisión a Euskal Herria. A ello nos comprometemos, con disposición de trabajar en común y abiertos a todas las propuestas.

      En Euskal Herria, a 27 de abril de 2002

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